María Esther Palant

María Esther Palant nació en Buenos Aires, Argentina, en 1932. Hija de un cirujano y taquígrafa del Congreso Argentino, estudió escultura y pintura en su país. En 1962, la joven artista plástica emprendió la realización de un cortometraje en 35 mm sobre el gran escultor argentino Agustín Riganelli, lo que la marcó en el cine y fue apoyado por el Fondo de Cine Argentino. María Esther se dedicó a filmar con la preocupación de crear un método que permitiera a las esculturas girar sobre una base. Consideraba que la fotografía y la iluminación serían vitales para lograr una atmósfera poética en la imagen, lo cual sin duda consiguió. El cortometraje “AGUSTÍN RIGANELLI” recibió varios premios del Fondo Nacional para las Artes (NEFA) por dirección, iluminación y por la música compuesta para la película. Su relación con Perú comenzó a principios de la década de 1950, cuando algunos profesores peruanos de taquigrafía decidieron viajar a Buenos Aires para aprender personalmente el Sistema Palant, creado por el padre de María Esther, Miguel Palant. Más tarde, le comentaron, en largas cartas intercaladas, que habían logrado oficializar el Sistema en Perú y que habían comenzado a impartirlo en algunas Unidades Escolares con gran éxito. Al cabo de un tiempo, le escribieron que habían tenido la iniciativa de abrir un lugar llamado INSTITUTO PALANT. Durante varios años, este lugar estuvo ubicado en la calle Ignacio Merino, en la recta del municipio de Lince, frente a un cine. Ocho años después, en mayo de 1964, María Esther viajó a Lima para cumplir el deseo de su padre: visitar el Instituto Palant. El agregado cultural le entregó varias cartas de presentación para diferentes personas en Perú, entre ellas el Dr. Francisco Miró Quesada. Así fue como, en la impresionante biblioteca del periódico, le contó que era cineasta y que su esposo, el director de cine Oscar Kantor, había ganado el Premio de la Juventud en el Festival de Cannes por su documental “Los Junqueros” en aquellos días. En pocos días, llegaron a Lima varios rollos de documentales en 35 milímetros, los mismos que se proyectaron en el cine del Jirón de la Unión. Gustaron mucho y se propuso exhibirlos ante el Presidente de la República en la sala especial del Palacio de Gobierno. Fue así como el arquitecto Fernando Belaúnde, presidente del Perú, al finalizar la proyección, le formuló innumerables preguntas sobre educación y la industria cinematográfica argentina. En 1966, tras varios viajes a Perú, María Esther Palant y su esposo Oscar Kantor, acompañados por sus hijos Silvia y Jorge, decidieron residir en el país. En 1972, María Esther obtuvo la nacionalidad peruana. Su filmografía consta de 24 cortometrajes que reflejan su pasión por la pintura, la escultura y el arte en general. Su legado en la cinematografía peruana también se refleja en su participación en la creación de la Primera Escuela de Cine y Televisión de la Universidad de Lima, junto con Rafaela García Sanabria de Pinilla, Enrique Pinilla, Manuel Chambi y su esposo Oscar Kantor. Este hecho marcó un hito en la educación peruana, ya que fue la primera vez que una institución de educación superior reunió bajo una misma facultad las diversas materias relacionadas con la comunicación.